Reflexionando conmigo sobre lo que me dejó dicho Nel.la... 
hay mucho que me ha dicho y que me ha hecho mover muchos pensamientos, muchos sentimientos, quiero pensar como ella, quiero decirme que todo pasará, que un día no dolerá nada, que mi cabeza no girará buscando un sentido a las cosas, que el dolor, este que vive en mí, un día se aplacará, y si bien no se irá que mínimamente dormirá por larga época, Nel.la me ofrece su abrazo y yo lo acojo de buen agrado, alguien que por lo que me deja dicho, sabe muy bien como me siento, pero sigo insípida ante la vida, quizás es porque, y ahora viene, la palabra clave que “la de a partir de ahora” mi querida Nel.la ha dicho, siento que no tengo derecho a ser feliz, y cada vez que le veo la cara a la felicidad, huyo desfavorecida, la rechazo sin piedad y con eso me hiero.
Mi niñez…. mi madre no me quiere, ni me ha querido jamás, asúmelo…. esas palabras me he tenido que estar repitiendo una y otra vez… estar con ella me suponía dolor y más dolor, crecí escuchando de su boca, que no merecía haber nacido, que debería de haber cerrado las piernas cuando nací para ahogarme y para que así me hubiera muerto, que ella mandaba sobre mí, que yo era una infeliz y, que gracias a ella estaba en esta vida, que si ella decidía que esa fuera mi vida, yo tenía que callar y obedecer, porque yo no tenía ningún derecho más bien todo lo contrario, debía estar agradecida, eternamente agradecida... en mi otro blog “el poético” he puesto un poema que habla mucho de mi niñez, casi toda la gente, me ha dicho que debo de perdonarla, y quisiera aclarar, que no siento que deba perdonar nada, la vida, mi vida fue esa y mucho peor, pero no siento que deba perdonar nada, es más, jamás he sentido ni tan si quiera rencor, siempre he intentado ayudarla, siempre he estado allí, los que me conocen lo saben, lo que siento es dolor, porque no me han enseñado que es la felicidad, porque me he sentido humillada, maltratada, utilizada, y porque me ha robado una bella visión de la vida, esa visión que tienen los niños, apenas tengo escasos recuerdos de alegría y no son justamente al lado de esa figura que todos llamamos madre, y que se supone que es alguien que nos aporta las enseñanzas básicas de la vida, fueron junto a las que de Lunes a Viernes me cuidaban, esas monjitas “Sor Carmen y Sor Tere” ellas me dieron todo lo que yo no tenía, estuvieron conmigo cuando enfermaba, cuando hacia los deberes de la escuela, incluso me castigaban cuando no quería probar bocado, pero saben? también eso me arrebató mi madre, me apartaron de ellas, sin piedad, ella sabía que yo jamás diría lo que me hacía, “mis mamis” lo sabían, pero no pudieron hacer nada…
Se me ha enseñado a desconfiar, a desconfiar de todo y de todos, no me culpen por ello, pero que queda cuando la misma persona que me dio la vida te hace desconfiar?
Quizás Nel.la tenga razón, no se ser feliz y mucho me temo que incluso creo que no merezco la felicidad, me he preguntado el porqué, creo que como es algo que no conozco me da pánico, pavor, me aterroriza la idea de vivir de una manera que no conozco y lo que es peor, si es tan bonita como dicen y como tengo el pensamiento que nada dura para siempre, me aterroriza la idea de la caída del final y ahora entran en acción mis cruzadas, mis batallas, porque yo soy lógica muy lógica, y claro decir que por miedo no se acepta la felicidad, es ilógico total, y claro, huyo de mis pensamientos, algo otra vez ilógico, entonces, me pongo en posición fetal, me agarro la cabeza y me digo, por favor parar ya!!!, y me duermo de nuevo con las lágrimas derramándose en la almohada.
Yoyo